lunes, 31 de diciembre de 2007

Se acabó

- ¿Y qué aprendimos?
- Nada nuevo, mi amigo, nada nuevo. Sólo recordamos.
- ¿Y qué recordamos?
- Que estamos sólos y resulta suficiente.
- ¿Ah, si?
- ¿No te parece?
- En lo absoluto.
- ¿Y entonces?
- ¿Entonces, me preguntas? ¿Y es que ahora juegas al ciego?
- No mi cielo, al cansado, al abatido. Podría decirte que no juego.
- Lo sé. Yo tampoco ¿O te parece?
- ...
- Y mis manos ¿te parece que jugaban mis manos? Y mis ojos ¿Te parece que juegan?... Anda, vete, camina por cada surco hasta que llegues al final, a la herida.
- Pero estoy cansado.
- Yo también estaba... yo también estaba. Pero estaba enamorado loco ¿Qué podía hacer? ¿Y qué puedo hacer ahora? ¿Cómo esperas que dejemos las vueltas y las manos sobre la greda?

No hay comentarios: