jueves, 15 de noviembre de 2007

Milonga del ángel

Tema: Milonga del ángel

Autor: Astor Piazzolla

Milonga del Ángel

El ángel me mira desde su sillón -ahora y para mí distante-, y sin abrir sus labios, me atravieza el corazón con su mirada. Son mil palabras, es una sola. No hay una queja, sólo un suspiro quedo que se evapora en el aire agitado de la habitación no sin antes haberla llenado cómo un acorde fatal y lento; no sin antes haberme recordado que me falta tanto material de Dios.

Yo me siento y sólo pienso ¿Qué está en mis manos? ¿Cómo puedo yo comprender el destino del ángel o la tristeza de su voz? ¿Cómo puedo yo, tan humano, comprender algo de su origen o de su esencia? ... Yo apenas sé que puedo amarte y lo intento...

Se nos olvidó

Se nos olvidó. No sabemos lo que significa. Nunca lo supimos, nunca en esta tierra lo sabremos. Pero si hay algo evidente sobre el papel, es que la olvidamos. La palabra asoma por mi cabeza y un aire de nostalgia me abate desde lo profundo. Una lágrima testifica desde mi rostro que no soy el sujeto indicado para recordar el tema con la aprobación de ustedes, testigos míos, pero lo hago porque el tema es tan fuerte en mi mente.
Acaso termine de escribir y la olvide. Acaso termines de leer y la deseches. Acaso de nuevo, vergonzosamente; la intentemos disfrazar con nuestras ideas, apaciguar con nuestras culturas, diluír en nuestros pensamientos. Pero no dejará de ser lo mismo. Si lo hacemos; si la disfrazamos, si la apaciguamos, si la diluímos, entonces nunca la habremos tenido: Ni siquiera la habremos buscado.
Y sólo un ser podrá repetirla con autoridad. Por que siempre la volveremos a escuchar, y sólo de su boca. Y, o una lágrima correrá, o lanzaremos un brusco golpe sobre el oído mientras dormimos y algún día anhelaremos haber escuchado lo que parecía un aleteo. Seguramente suceda. Por que siempre queda espacio en Su Corazón para volver a invitarnos con esa palabra que es tan Suya... Silencio, escucha, parece que ahora mismo la susurra: Santidad.